La
resistencia política puede admitir múltiples formas, y cada una de ella es
capaz de cobijar una identidad vital de un proceso en construcción, quizás
inspirada en la alegría de lo nuevo y esperado. Encuentro de próceres entonces
vivos, El diálogo de América nos
presenta a un esperanzado y tenaz Salvador Allende junto a un enérgico Fidel
Castro, que no por joven carece de tacto y realismo político. Ambos comparten
entusiasmados sus impresiones sobre el presente y porvenir de la resistencia
latinoamericana frente a la amenaza del imperialismo estadounidense.
Un
repaso sobre un Allende que descreía de la violencia clasista instalada en
instituciones que asume democráticas, que se subordinarán por pudor a los
procesos populares. “La derecha es tan cruel como se lo permite el contexto”,
pronunció alguna vez el pensador José Pablo Feinmann, y sin lugar a dudas, dio
razón al escéptico guerrillero cubano. En la situación de Castro, la lucha
armada era la afirmación de la política desafiando al influjo tanático de
Fulgencio Batista, bajo el cual toda pretensión de libertad encontraba el fin
de toda posibilidad de ser. El tono desafiante de Castro hacia Estados Unidos,
que se repite en varios lugares del documental y que Allende considera
desmesurado, será probablemente parte de la estrategia de densa cubana ante la
feroz oleada genocida pronta a desembarcar, que contará al presidente chileno
como una de sus víctimas.
SALVADOR
ALLENDE
FIDEL CASTRO
asiento de poder
El gobierno construye
una institucionalidad democrática, validada por la vía electoral. Las
Fuerzas Armadas acompañan el proceso.
El gobierno se afirma
en la victoria de la guerrilla revolucionaria tras el enfrentamiento armado
con la burguesía terrateniente y el imperialismo.
clase obrera
La clase obrera avanza
progresivamente desde el sistema democrático burgués.
La acción política se
destina a devolver la dignidad al campesinado explotado y pauperizado.
obstá_ culos
Oligarquía experimentada
en contaco con el imperialismo, poder político opositor, libertinaje de la
prensa.
Imperialismo, falta de
recursos humanos.
El socialismo, una
causa inexplicable que sólo puede ser fundamentada bajo los objetivos de una
mayor igualdad y fraternidad, probablemente la única que exprese una genuina
razón de ser de la política, daba cuenta allí de sus múltiples posibilidades,
guiando unívocamente hacia una valorización de la dignidad del hombre.
FICHA TÉCNICA.
(Chile, 1971) Documental. “El diálogo de América”,
dirigido por Álvaro Covacevich.
Encender
la televisión es suficiente. Opositores u oficialistas, los medios deben hacer
foco en la noticia. Para celebrar su muerte algunos. Para conmoverse y lamentar
su temprana ausencia otros. Lo que ambos no pueden negar es la congoja de una
multitudinaria e inmensa marea roja que serpentea en las calles esperando
despedir a su líder. Ni tampoco que esos hombres y mujeres se sienten, desde la
llegada de su “comandante”, protagonistas de la historia mundial.
Hugo
Chávez era militar, pero antes un político. Nacionalista popular influenciado
por un hermano izquierdista, entendió que la política viciada y un ejército
clasista no podían dar lugar a una democracia auténticamente representativa.
Constituyendo un movimiento renovado de militares y tras una intentona fallida
de toma del poder, fue lo suficientemente capaz de advertir las posibilidades
de una vía democrática hacia el socialismo (retomando el modelo de Allende en
Chile) y al mismo tiempo elevar la presencia, entonces subterránea, de un
imaginario popular de glorias emancipadoras en tanto recuperación de la
historia para un proyecto de emancipación nacional. De esta manera, logró que la
política mudara de una tradición gerencial (poco) representativa a una
democracia popular revolucionaria constituyente a través de gestión y cesión de
voz al pueblo organizado.
Hábil
comunicador de lo público en su programa “Aló presidente”, el líder bolivariano
era consciente de la necesidad de que por primera vez el sistema político
venezolano rindiera cuentas ante la ciudadanía, transformando la oportunidad
televisiva en un ámbito de enseñanza y recepción de las demandas ciudadanas.
Junto al aprendizaje de lo político, el
problema de la educación fue una meta permanente del gobierno, preocupación que
fue resuelta en gran parte al ser declarada Venezuela país libre de
analfabetismo en 2005 por la UNESCO, a través de la sucesiva implementación del
programa cubano “Yo sí puedo”.
Uno
de los aspectos menos inocentemente cuestionados ha sido la perduración del
mandatario en el ejecutivo presidencial, al punto tal de falsear la imagen de
Bolívar inventándolo liberal a modo de contraste. El Libertador, al igual que
Hugo Chávez, creía en la necesidad de un mandato presidencial lo más extenso
posible, a modo de llevar adelante de forma ininterrumpida las transformaciones
sociales necesarias para una sociedad igualitaria. No desconocían ambos que, en
los pueblos que comienzan a transitar una senda de afirmación y reivindicaciones,
no hay ideas previas que movilicen sino que éstas se van formando al calor de
los progresos propios y que los liderazgos se conforman desde la informalidad
de quién se atreve a proyectar lo posible inimaginable, en una audacia que
lleva a interpelar el presente y al poder real que construye las relaciones de
dominación e injusticia. La figura de Chávez, aglutinaba así a la ciudadanía en
tanto representación de una política que implicaba el gradual mejoramiento y
protagonismo de los sectores más vulnerados. La contrapartida de las
acusaciones de autoritarismo que se propagaron por la prensa liberal a lo largo
del mundo están dadas en el sometimiento permanente del oficialismo a
elecciones democráticas y las atribuciones concedidas a las organizaciones comunales
en tanto autoridades territoriales de representación.
Otra
de las conquistas de las que ha formado parte a nivel sudamericano son la
transformación del MERCOSUR en quinta economía mundial con el ingreso de
Venezuela y el alto protagonismo en la destrucción del ALCA y las creaciones de
UNASUR y CELAC, ámbitos de defensa de la democracia, integración y discusión
para una Latinoamérica para los latinoamericanos.
Hugo
Chávez debe ser valorado en calidad de latinoamericano orgulloso, transmisor de
autoestima en un subcontinente gobernado entonces por ideas neoliberales que
las distintas sociedades habían acogido. Se había optado por la dominación
“suave” (aunque dejará en la calle a miles de compatriotas) a un proyecto de
afirmación soberana. Por ello, el arribo de Chávez al poder, y la consiguiente
politización e ideologización del pueblo venezolano, debe ser aceptada como un
cambio cultural significativo y una demostración desagradable para los
partidarios de contubernios y gobernanzas entre gallos y medianoches, en una
visibilización que se trasladó a Sudamérica en tanto proceso genuino de
resistencia y puesta en práctica de un pensamiento de sí y para sí en las
naciones de la Patria Grande. La recuperación de la palabra “socialismo” como
eje de una política de permanente reforma, en abierta confrontación con el
esquema neoliberal impuesto tras la caída del Muro de Berlín, y la recuperación
de una retórica antiimperialista destinada a evitar la injerencia
estadounidense sobre la soberanía de los países americanos, significan un compromiso de lucha por una
sociedad sin privilegios cuya expansión ideológica tiene hoy una repercusión
continental indispensable para la defensa de modelos productivos, democráticos
e inclusivos.
Con
la pérdida de Hugo Chávez, no es Venezuela la que pierde a un presidente sino
América Latina la que, como sucedió con Néstor Kirchner, pierde a un líder cuya
presencia sobrepasa los caprichos de la biología y se manifiesta en el pueblo
que lo llora en estas horas.
Finalmente y tras un largo proceso de de
deliberaciones, la expansión del sufragio a partir de los 16 años obtuvo la
sanción necesaria el 31 de octubre
El joven
habilitado a votar es un nuevo sujeto político de características y demandas imprevisibles.
Surgido en una época con mayores oportunidades de desarrollo formativo que sus progenitores,
es capaz de dar lugar a la conformación de una nueva agenda pública,
especialmente en materia de participación en la educación o el rol de las
nuevas tecnologías de la información y la comunicación. .
No se
menciona tampoco que a los 16 años los jóvenes son imputables penalmente, a
veces conducen automóviles, desarrollan con libertad su sexualidad y tienen acceso
al consumo de drogas legales, todos ellos derechos con una alta incidencia
pública.
El miedo a lo
nuevo es una característica de todas las sociedades. El mundo adulto que
encarna el cuestionamiento a los jóvenes mantiene aún su silencio sobre su participación
y omisión en materia de la cultura nacional que dio origen a los ciclos
autoritarios, a la persecución política e incluso la Guerra de Malvinas.
Se suele
hablar también de la inexperiencia y manipulación a que pueden ser sometidos,
menoscabando la importancia del entrenamiento en materia de participación que
puede volverlos ciudadanos más entendidos, siendo mejores electores y con mayor
compromiso respecto a este nuevo derecho.
También se
desprecia el campo de ideas que los jóvenes han ido formando en los últimos
años, en un proceso de politización permanente de la sociedad que
inevitablemente los ha influenciado de alguna manera, no obstante que muchos
adultos aún carguen con el modelo de joven escéptico o vandálico. El rol de los
estudiantes en la Capital Federal ha demostrado sobradamente la construcción de
la autonomía en tanto lugar de crítica, debate y acción directa, a modo del
gremialismo tradicional, en defensa de la educación pública y mejores
condiciones edilicias.
Esta decisión
política, un hito que probablemente será recordado como la Ley Sáenz Peña o el
voto femenino, es una gran nueva expansión de derechos políticos que
viabilizará no sólo una mayor democracia sino también una mejor democracia.
Implica una participación de mayor población para resolver los problemas de su
entorno y encauzar demandas por fuera de la agenda.
El temor para
los conservadores resulta así no tan fundado como evidente: los pibes avanzan.
La legisladora Laura Alonso cuestionó la
designación Martín Sabbatella, nuevo presidente de la Autoridad Federal
de Servicios de Comunicación Audiovisual,
por considerarlo dependiente del poder político.
El día 1 de
octubre de 2012, en el horario del mediodía, la presidenta Cristina Fernández
de Kirchner designó a Martín Sabbatella como presidente de la Autoridad Federal
de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), organismo creado a partir de la Ley de Servicios de
Comunicación Audiovisual (LSCA) en 2009 y cuya función consiste en asegurar el
abaratamiento, la universalización y la democratización de las nuevas
tecnologías de información y la comunicación audiovisual. Hasta el momento de
su designación, Martín Sabbatella era un legislador adherente al kirchnerismo,
presidente del bloque de centroizquierda Nuevo Encuentro, con una gestión en el
difícil municipio de Morón donde supo implementar una serie de principios con
muy poco peso electoral: transparencia, derechos humanos, información pública y
democratización fueron los ejes que le valieron premios, distinciones y un
fuerte respaldo de personalidades y organismos de derechos humanos.
Sabbatella
asume en un difícil contexto. El martes 22 de mayo la Corte Suprema de Justicia se
pronunció en una acordada sobre la causa "Grupo Clarín SA y otros sobre
medidas cautelares", por la cual el
7 de diciembre vencerá la medida cautelar interpuesta por el Grupo Clarín que
suspendió el artículo 161 de la
Ley de Comunicación Audiovisual, con la aclaración de que
"las cautelares no pueden sustituir la solución de fondo". La Corte sostuvo que el plazo
de 36 meses comenzó a correr desde la fecha de notificación de la medida
cautelar y no del día en que la demanda sobre la cuestión de fondo fue puesta
en conocimiento de la contraparte, lo que ocurrió el 17 de noviembre de 2010. Señala
además que, vencido ese plazo, "serán aplicables las medidas que al
incumplimiento -en cada caso- correspondiesen". Sin embargo, pese al miedo del monopolio que reduce la LSCA a la adecuación (pérdida de licencias), la implementación plena de la ley implica un salto de calidad en contenidos.
Uno de los
miembros del poder legislativo nacional que más ha cuestionado la postulación
de Sabbatella ha sido la diputada Laura Alonso de la fuerza
liberal-conservadora PRO -quién como miembro de la
ONG Poder Ciudadano fue elogiosa al
premiarlo en 2010 como gestor de un municipio transparente- sostiene que la designada autoridad del AFSCA
(siendo adherente al actual gobierno nacional) no gozaría de autonomía frente a posiciones políticas coyunturales.
Alegre finaliza su nota con una serie de preguntas, todas ellas fácilmente
contestables.
1)¿Por qué? Porque esta demostrado que no
es posible una ciudadanía auténtica sin la diversidad de medios y opiniones, lo
cual implica un avance hacia una más plena democracia comunicacional.
2)¿Para qué? Para la conformación de una
sociedad más pluralista, donde todas las voces puedan ser incluidas y no
sojuzgadas por la violencia mediática de la libertad de empresa. Se insta a sí
a más y mejores contenidos en la información, que en tanto bien de interés
público, forma y construye la realidad de los ciudadanos.
3)¿Con qué objeto necesita la Presidenta Fernández
de Kirchner un militante para hacer cumplir la ley de medios? El objetivo
de la LSCA exige
de convicciones profundas para soportar
las presiones que el poder político coyuntural opositor pueda ejercer para
salvaguardar los privilegios que el Grupo Clarín y los capitales
estadounidenses del Goldman Sachs mantienen en el mercado de medios de la Argentina. El coraje militante
de Sabbatella fue piedra angular de su prestigio, logrado a partir de la
presidencia desempeñada en una comisión investigadora que dio fin a un gobierno
violento, corrupto e ineficiente de Juan Carlos Morón, dirigente de la derecha
peronista entonces intendente de Morón con fuertes vinculaciones con la
organización terrorista ultraderechista Triple A. Morón, base de operaciones de
esta organización clandestina durante los años setenta, conoció en julio de
2000 un replanteo de la memoria histórica a a través de la conversión del ex
centro de detención clandestina Mansión Seré en la Casa de la Memoria y de la Vida.
4)¿Por qué la Presidenta viola la ley
de medios y estándares internacionales designando a Sabbatella? La misma
condición de militante con la que se ha aludido a Sabbatella parecería encerrar
una respuesta inmediata a ese planteo. Se trata de la designación de alguien
que pueda prestar resistencia a la alianza político-económica-mediática, habida
cuenta de que la tarea a desarrollar no será nada sencilla dado el ejercicio mafioso que ha caracterizado al multimedio. Clarín, al mismo tiempo, cuenta con
la capacidad instalada para difundir su
discurso y seducir con su infraestructura a los candidatos opositores y aportarle
un crecimiento electoral.
5)¿Qué autonomía frente a “presiones políticas
coyunturales” puede garantizar Martín Sabbatella como Presidente de AFSCA? Aunque Alonso lo niegue, las “presiones
políticas coyunturales” provendrán especialmente de la oposición, que ha
encontrado en los programas políticos de Clarín (especialmente del canal Todo
Noticias) una cómoda tribuna desde donde captar a indecisos y descontentos. La
trayectoria de Sabbatella como mandatario de Morón durante diez años avala al
respeto su capacidad de resistencia no sólo a “presiones políticas
coyunturales” sino incluso a un espíritu de época adverso.
6)¿Qué protección “contra la debida interferencia
política y de otra índoles puede dar Sabbatella a la AFSCA si es un
“representante de la
Presidenta”? La legisladora opositora vuelve a incurrir
en una preocupación infundada, ya que Sabbatella al no haber gestionado el
AFSCA no puede acreditar prueba en contra; al mismo tiempo, carga con un
prestigio que sólo un necio dilapidaría. Es, asimismo, “representante de la Presidenta” cuya fuerza
política ha sido la principal impulsora del proyecto de Convergencia para una
Radiodifusión Democrática, organización de comunicadores alternativos cuya
albor trazó el diseño de la Ley
de Servicios de Comunicación Audiovisual sancionada en 2009. He aquí como el
discurso de la legisladora Alonso predomina
lo político por sobre la política, la chicana por sobre la propuesta, la
degradación del actual gobierno frente a la posibilidad de una plena vigencia
de una más plena pluralidad de voces.
Evidencia
reiterada de la ausencia de una construcción política sostenida en la
argumentación crítica y propositiva, el cuestionamiento de Laura Alonso desnuda
al mismo tiempo las debilidades e intereses del proyecto político opositor: la
falta de proyecto, sujeto político e iniciativas deriva en que el único
sustento electoral posible está dado en la expansión y publicidad que el multimedio
puede ofrecer, un nuevo escenario de pugna en al batalla por la democracia y la
equidad.
¿Una alternativa democratizante para los conservadores
gobiernos norteños?
Un
plenario de 900 delegados de la
Tupac Amaru resolvió la creación del Partido de la Soberanía Popular,
que se propone salir casa por casa "a ver qué necesita el otro, en qué hay
que trabajar, qué es el presupuesto participativo, cuánto se llevan las
mineras, las azucareras, cómo vamos a garantizar salud y educación
gratuita".
La Tupac Amaru ha
significado hasta el momento una experiencia formidable de organización popular
y autogestión, un objeto de estudio fundamental para proyectar redes
asociativas bajo fines colectivos en un contexto de gran pobreza y
conservadurismo, elementos que fortificaron la independencia del sistema
político de la organización. Presente como
organización social en 16 provincias, en Jujuy maneja 680 centros asistenciales
donde se le da de comer a unos 40 mil niños, se brinda asistencia a la salud,
entre otras actividades. Además, tiene una red de 18 centros deportivos con
pileta. Se calcula que participan de la organización en Jujuy unas 70 mil
personas, el 10% de la población provincial.
Víctima de
penosas acusaciones del dirigente radical Gerardo Morales, el periodista
Horacio Verbitsky realizó una breve nota propiciando un mayor conocimiento de
las actividades de la Tupac.
«Chica de la calle, Milagro Sala comenzó
su militancia en la cárcel, donde fue llevada por una refriega con la policía.
Allí organizó una huelga de hambre cuyo resultado fue que se permitiera cocinar
a las presas, con mejor alimentación a igual costo. Al salir obtuvo un empleo
municipal y en las masivas movilizaciones de la década pasada acompañó al
histórico dirigente de ATE Fernando Acosta, a quien llama su maestro político.
Allí conoció también a quién es su esposo: el corresponsal que entonces cubría
esas bataholas para el diario “La
Nación”, Raúl Noro, actual secretario de comunicación de la Túpac Amaru, un hombre
blanco de hablar pausado y cabello cano a quien los coyas no discriminan. Luego
de cada acto, que comenzaba con gases y balas de goma policiales y terminaba
con un cambio de gobernador, un grupo de chiquilines la acompañaban de regreso
a su casa en el barrio Alto Comedero, ninguno con menos de seis hermanos, hijos
de familias precarias en una de las
provincias más pobres, devastado por las enfermedades y el clientelismo.
Todos cuentan que alternaban changas con choreos y consumían sustancias poco
recomendables. “Tenían restos de pegamento en la varicita”, dice Milagro. En
forma gradual se fueron quedando con ella, que llegó a albergara treinta en su casa. Los sorprendió
con la propuesta de organizar en cada barrio un merendero (ellos le llaman con
modestia una copa de leche) para los chiquitos más necesitados. Eso fue
rudimento de su organización, que en los últimos diez años creció de forma
incesante. Con 15 mil puestos de trabajo
es el tercer empleador de la provincia, detrás del Estado y del grupo Ledesma,
de los Blaquier. Al estallar la crisis de fin de siglo administraron con criterio social bolsones de comida y planes a de
ayuda monetaria, lo cual les permitió organizarse mejor e incluir a más
personas. A partir de 2003 recibieron planes para la construcción de
viviendas de 54 m2,
con dos habitaciones, cocina comedor, baño y lavadero. Cada casa cuesta 82 mil
pesos y da empleo a cuatro personas, contra 110 mil y un empleo y medio cuando
son construidas por empresas comerciales. Desde entonces llevan levantadas
3800, con diseños propios y atractivos colores. Todos los barrios tienen pileta
de natación (en la entrada de uno un irónico cartel dice: “Este es el cantri de
la Túpac Amaru”),
cibercafé, telecabinas, minimercado y polideportivo con canchas de fútbol,
básquet, jockey, rugby. También construyeron dos escuelas. Una fue bautizada
Olga Aredes y la otra Germán Abdala, donde los trabajadores terminan sus
estudios primarios o secundarios y obtienen títulos legales reconocidos por la
provincia. Además del programa de
estudio se dictan tres materias obligatorias: “Autoestima”, “Historia y cultura
de Jujuy y los pueblos originarios” y, una vieja obsesión de Víctor De Gennaro
inspirada por una frase histórica de
Rodolfo Walsh a la Junta
Militar: “Lucha del movimiento obrero”.
[… ] Su estricta disciplina ha dado pie a las versiones
sobre actitudes dictatoriales de Sala, que prohibió el consumo de alcohol y
estupefacientes y dispuso que todos los trabajadores estudiaran, como forma de
rescatarlos de la marginalidad. Con fondos del ministerio de Desarrollo Social
se establecieron seis fábricas, y que emplean a 600 ex desocupados. Varias
producen los materiales para la construcción de viviendas pero también hay una
textil, donde se cosen guardapolvos, jeans, etc.. […] Los dirigentes
históricos de la CTA De
Gennaro y Germán Abdala acompañaron el crecimiento de la Túpac Amaru y en la
actualidad Milagro Sala integra el secretariado nacional de la central. Con notoria influencia del proceso político
boliviano y manifiesta admiración por Evo Morales, la Túpac Amaru celebra
todos los años, siempre en agosto, la festividad espiritual y de recuperación
cultural de la Pachamama,
en la que se hacen ofrendas a la madre tierra, enterrando todo aquello que
los comuneros quieren que les dé en el año. La otra fecha clave es el Día del
Niño.»
Tan grande es está influencia del
gobierno boliviano en la Tupac
que el lanzamiento del partido contó con el secretario de la Juventud del Movimiento
al Socialismo de Bolivia, Juan Carlos Bayón Rojas.
La dirigente
Milagro Sala sostuvo que existía un permanente pedido de las bases y sectores
ayudados de que la organización participara políticamente. El objetivo sería competir
provincialmente y buscar una alternativa superadora del radicalismo y el
peronismo, y según trascendidos, Sala sería candidata a diputada en 2013 y
candidata a gobernadora en 2015. Es motivo de festejo también la pretensión de la Tupac respecto a politizar
la población indígena de estas tierras, evitando la dispersión y la
improvisación propia de un movimiento de demandas, apostando de este modo a la
generación de acción concretas, la responsabilidad ideológica y el daño
electoral como un nuevo instrumento de presión. Además, hay una gran capacidad de que la organización se fortalezca ante las
necesidades que hay sabido resolver: vivienda, empleo, educación, etc.,
básicamente del campesinado y los indígenas norteños. Esta expresión política
es una seria amenaza a gobiernos conservadores de distinto signo político que
mantienen las asimetrías sociales bajo acciones de represión indiscriminada.
Así como la Federación de Tierra,
Vivienda y Hábitat generó en Miles su brazo político, una vez más una organización
social genera su propia organización política, el Partido de la Soberanía Popular,
que tiene la potencialidad de organizar, formar política e ideológicamente y
difundir metodologías de acción tanto para organizar los reclamos históricos de
los pueblos originarios. Con la posibilidad de brindar una formidable expresión
política a sectores desmovilizados y apáticos, el discurso indigenista de la Tupac puede tornarse un
elemento convocante y movilizador para sectores altamente desalentados.
La política,
bajo el gobierno representativo, es posibilidad y amenaza a la vez. Sin la
omnipotencia de un poder absoluto, quién
asuma la representación política para extender las fronteras de lo posible debe
persuadir e instrumentar una serie de alianzas que viabilicen lo necesario en
posible. Pero la definición de los asuntos públicos no dependerá sólo de
las relaciones entre el cuerpo político y
la agenda que éste pueda pretender establecer: del mismo modo que
existen las autoridades elegidas que conforman el poder político, otros poderes
contemplan el sistema político y buscan influenciarlo de acuerdo a sus
intereses. El pasado reciente en nuestro país demuestra como la disconformidad
del poder económico y el poder militar trajo como consecuencia la irrupción de
gobiernos militares e incluso el genocidio. Ello mismo es lo que hace a la
política, en tanto práctica movilizante hacia el bien público y el mejoramiento
moral, un ejercicio y una propuesta colectiva de riesgo.
Es así que
desde el conflicto desatado por la protesta del empresariado sojero hasta la
reciente asunción de la segunda presidencia de Cristina Fernández en diciembre
de 2011 demuestra la potencia formidable de las grandes decisiones, aún cuando
el consenso mayoritario no las comprende en su inmediatez; ello implica una
apuesta ética en la toma de decisiones cuyos resultados no suelen ser
previsibles. El permanente accionar de los medios masivos de comunicación y la
constituida Mesa de Enlace Rural alentaron durante dos años la quiebra de
autoridad del gobierno constitucional e idearon un clima de desestabilización
que fue desde los cortes masivos de la ruta, el copamiento en distintas
ciudades hasta el desabastecimiento.
Fue durante
la discusión de la problemática resolución 125 que se pudo observar uno de los
comportamientos más deshonrosos de la historia política argentina. En aquella
oportunidad, cuando el poder ejecutivo nacional había llevado la norma al
Congreso como propuesta para ser aprobada en forma de ley, tras la aprobación
en la Cámara
de Diputados y empate en el Senado, su entonces vicepresidente Julio Cobos
rechazó el proyecto. Los motivos alegados fueron varios. “Hay quienes desde lo
político -dijo- dicen que tengo que acompañar por la institucionalidad, el
riesgo que esto implica. Mi corazón dice ora cosa y no veo que esto sea el
motivo para poner en riesgo al país, la
gobernabilidad, la paz social”. Estas palabras no son casuales, y Cobos
parece advertir una presión corporativa sobre los legisladores que parece
implicar una tensión no democrática que expresa la noción de una gran amenaza.
Esto pareciera confirmarse en posteriores palabras: “La historia me juzgará no
sé como, pero que esto se entienda, soy
un hombre de familia como todos ustedes, y esta es mi responsabilidad en este
caso”. ¿Qué implica aquí ser un hombre de familia? ¿la responsabilidad
versa sobre la decisión política que está por tomar o sobre la protección de su
ámbito familiar? La idea de un poder acechante, garante de la decisión final
del vicepresidente, pareciera confirmarlo. Antes de señalar su voto, anuncia:
“Que la historia me juzgue. Pido perdón si me equívoco. Mi voto no es positivo.
Mi voto es en contra”. A continuación, el eufórico festejo de la corporación
local más poderosa (el sector agroexportador, claro está) reveló, ni más ni
menos, que la entrega de la política al
poder económico. Y quizás, una probable esperanza de que la coalición
destituyente le honrara una vez que se apropiara de la historia.
La asunción
de Cristina Fernández en 2011 expone, luego de años de acciones destituyentes, la
vigencia de una dirigente de una enorme fortaleza y vitalidad transformadora.
Juicio a genocidas, Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, puesta en
agenda de una Ley de Tierras para limitar la extranjerización son algunas de
las medidas que se mencionan como conquistas y agenda de un interés público
irrefutable. Esta vez, ya no hay abucheos ni la retórica golpista, sino un
gobierno estable y respaldado por el 54% de la población.
La cobardía u
obsecuencia del vicepresidente Julio Cobos lo dotaron de favores y altísimos
reconocimientos, pero sólo por un breve período en que sirvió como pieza para
debilitar al gobierno del que formaba parte. La presidenta Cristina Fernández,
por el contrario, debió vencer resistencias culturales –fue la primer mujer
electa en la historia- y demostrar que las convicciones sólo pueden persuadir
en la resistencia que se entabla ante las grandes luchas. He aquí la paradójica
suerte entre el pragmatismo de un dirigente mediocre y la visión del estadista
que, desde una perspectiva singularmente exquisita, puede avizorar la calma del
mar tras el rugiente oleaje.
"Pobre es el que necesita infinitamente mucho y
desea más y más"
El discurso del
presidente uruguayo, excepcionalmente sincero y emotivo, denuncia una población
mundial que guiada por el lucro económico destruye cotidianamente sus
condiciones de vida bajo el eufemismo jocoso de la “destrucción creativa”.
No es, curiosamente,
el representante de una población originaria quien nos advierte de la gravedad
de la problemática, generadora de uno de los más interesantes debates en el
interior del progresismo latinoamericano.
Texto del discurso
pronunciado por José Mujica, Presidente de la República Oriental
del Uruguay, en la cumbre Río+20
Autoridades presentes de todas
la latitudes y organismos, muchas gracias. Muchas gracias al pueblo de Brasil y
a su Sra. Presidenta, Dilma Rousseff. Muchas gracias a la buena fe que,
seguramente, han manifestado todos los oradores que me precedieron. Expresamos
la íntima voluntad como gobernantes de acompañar todos los acuerdos que, esta,
nuestra pobre humanidad, pueda suscribir.
Sin embargo, permítasenos
hacer algunas preguntas en voz alta. Toda la tarde se ha hablado del desarrollo
sustentable. De sacar las inmensas masas de la pobreza.
¿Qué es lo que aletea en
nuestras cabezas? ¿El modelo de desarrollo y de consumo, que es el actual de
las sociedades ricas? Me hago esta pregunta: ¿qué le pasaría a este planeta si
los hindúes tuvieran la misma proporción de autos por familia que tienen los
alemanes?
¿Cuánto oxígeno nos quedaría
para poder respirar? Más claro: ¿Tiene el mundo hoy los elementos materiales
como para hacer posible que 7 mil u 8 mil millones de personas puedan tener el
mismo grado de consumo y de despilfarro que tienen las más opulentas sociedades
occidentales? ¿Será eso posible? ¿O tendremos que darnos algún día, otro tipo
de discusión? Porque hemos creado esta civilización en la que estamos: hija del
mercado, hija de la competencia y que ha deparado un progreso material
portentoso y explosivo. Pero la economía de mercado ha creado sociedades de
mercado. Y nos ha deparado esta globalización, que significa mirar por todo el
planeta.
¿Estamos gobernando la
globalización o la globalización nos gobierna a nosotros? ¿Es posible hablar de
solidaridad y de que “estamos todos juntos” en una economía basada en la
competencia despiadada? ¿Hasta dónde llega nuestra fraternidad?
No digo nada de esto para
negar la importancia de este evento. Por el contrario: el desafío que tenemos
por delante es de una magnitud de carácter colosal y la gran crisis no es
ecológica, es política.
El hombre no gobierna hoy a
las fuerzas que ha desatado, sino que las fuerzas que ha desatado gobiernan al
hombre. Y a la vida. Porque no venimos al planeta para desarrollarnos
solamente, así, en general.
Venimos al planeta para ser
felices. Porque la vida es corta y se nos va. Y ningún bien vale como la vida y
esto es lo elemental. Pero si la vida se me va a escapar, trabajando y
trabajando para consumir un “plus” y la sociedad de consumo es el motor,
-porque, en definitiva, si se paraliza el consumo, se detiene la economía, y si
se detiene la economía, aparece el fantasma del estancamiento para cada uno de
nosotros- pero ese hiper consumo es el que está agrediendo al planeta. Y tienen
que generar ese hiper consumo, cosa de que las cosas duren poco, porque hay que
vender mucho. Y una lamparita eléctrica, entonces, no puede durar más de 1000
horas encendida. ¡Pero hay lamparitas que pueden durar 100 mil horas
encendidas! Pero esas no se pueden hacer porque el problema es el mercado,
porque tenemos que trabajar y tenemos que sostener una civilización del “úselo
y tírelo”, y así estamos en un círculo vicioso.
Estos son problemas de
carácter político que nos están indicando que es hora de empezar a luchar por
otra cultura.
No se trata de plantearnos el
volver a la época del hombre de las cavernas, ni de tener un “monumento al
atraso”. Pero no podemos seguir, indefinidamente, gobernados por el mercado,
sino que tenemos que gobernar al mercado.
Por ello digo, en mi humilde
manera de pensar, que el problema que tenemos es de carácter político. Los
viejos pensadores –Epicúreo, Séneca o incluso los Aymaras- definían: “pobre no
es el que tiene poco sino el que necesita infinitamente mucho, y desea más y
más”. Esta es una clave de carácter cultural.
Entonces, voy a saludar el
esfuerzo y los acuerdos que se hacen. Y los voy acompañar, como gobernante. Sé
que algunas cosas de las que estoy diciendo, “rechinan”. Pero tenemos que
darnos cuenta que la crisis del agua y de la agresión al medio ambiente no es
la causa.
La causa es el modelo de
civilización que hemos montado. Y lo que tenemos que revisar es nuestra forma
de vivir.
Pertenezco a un pequeño país
muy bien dotado de recursos naturales para vivir. En mi país hay poco más de 3
millones de habitantes. Pero hay unos 13 millones de vacas, de las mejores del
mundo. Y unos 8 o 10 millones de estupendas ovejas. Mi país es exportador de
comida, de lácteos, de carne. Es una penillanura y casi el 90% de su territorio
es aprovechable.
Mis compañeros trabajadores,
lucharon mucho por las 8 horas de trabajo. Y ahora están consiguiendo las 6
horas. Pero el que tiene 6 horas, se consigue dos trabajos; por lo tanto,
trabaja más que antes. ¿Por qué? Porque tiene que pagar una cantidad de cuotas:
la moto, el auto, y pague cuotas y cuotas y cuando se quiere acordar, es un
viejo reumático –como yo- al que se le fue la vida.
Y uno se hace esta pregunta:
¿ese es el destino de la vida humana? Estas cosas que digo son muy elementales:
el desarrollo no puede ser en contra de la felicidad. Tiene que ser a favor de
la felicidad humana; del amor arriba de la Tierra, de las relaciones humanas, del cuidado a
los hijos, de tener amigos, de tener lo elemental.
Precisamente, porque ese es el
tesoro más importante que tenemos, la felicidad. Cuando luchamos por el medio
ambiente, tenemos que recordar que el primer elemento del medio ambiente se
llama felicidad humana.
Gran
ponencia del embajador venezolano Carlos Martínez Mendoza, a propósito de la
semana bolivariana en el país.
En
esta oportunidad, el embajador menciona como principales logros del proceso
iniciado en 1999 el establecimiento de un proceso revolucionario bajo la
adversidad de un hipotético consenso sobre el fin de las ideologías, el
establecimiento de una revolución hecha en paz y la recuperación del
pensamiento socialista.
El
embajador afirma además la necesidad de que ese socialismo se amolde a las
tradiciones de cada nación, recogiendo las experiencias históricas
prosocialistas populares. Se trata de un socialismo con características
nacionales, libre de dogmas, con el objetivo de atravesar etapas con miras a
concretar la felicidad de los pueblos.
Afirma
al mismo tiempo que la emergencia de las fuerzas nacionales y populares surgen
en un contexto de un liderazgo que unifica al pueblo disperso bajo la forma de
movimiento, expresión superior de una idea política, frente a grandes crisis de representación política.
Un
aspecto interesante es el señalamiento de Mendoza del logro de la Revolución Bolivariana
de unir pueblo y fuerzas armadas, actor éste último que ha caído en un alto
desprestigio por su gran daño a la democracia, por lo que sería necesario
contar con fuerzas armadas capaces de respetar y colaborar con los procesos
democráticos, siendo un importante resguardo de la soberanía popular.
De
este modo, el socialismo venezolano establece como meta al conformación de una democracia
popular participativa que pueda actuar con un fin permanente constituyente.
(Los argentinos que hemos sufrido la violencia de la
impunidad y la dictadura de mercado durante los noventa, nos asombramos aún del
largo tiempo en que tantos asesinos perdieron sus privilegios. En la Argentina, falta mucho
aún por saber y apenas se empieza a ahondar en la complicidad civil del
violento genocidio. Vaya aquí este pequeño apunte sobre el camino recorrido por
el gobierno argentino para comenzar el camino del juicio a quienes decidieron
ser enemigo de la democracia.)
§En el año 2003
asumió la Presidencia
de la Nación
el Dr. Néstor Kirchner. El respeto y la vigencia de los derechos humanos, la
recuperación de la memoria colectiva y la realización de la justicia para
acabar con el largo proceso de impunidad, se construyeron en pilares fundamentales
de la nueva gestión de gobierno.
§En ese contexto,
el 21 de agosto de 2003, a
través de la sanción de la ley 25.779, el Senado y la Cámara de Diputados de la Nación declararon
“insanablemente nulas” las Leyes de Obediencia Debida y Punto Final.
§Una de las
primeras medidas que había tomado el gobierno al asumir el poder fue reformar
al Poder Judicial. Esta medida, que contó con aprobación masiva, comenzó por el
máximo tribunal de justicia. Se sometió a juicio político a partir de sus miembros
permitiendo que la sociedad civil emitiera opinión sobre los méritos de los
candidatos propuestos para reemplazar a aquellos quienes abandonaban sus
cargos.
§En el año 2005
la nueva composición de la Corte Suprema,
con el favorable de siete de sus nueve miembros, declaró la inconstitucionalidad
de las leyes de la impunidad en un fallo que cobró dimensión histórica al
sentar jurisprudencia y ratificar los pasos que había dado el Congreso hasta
entonces.
§Un año antes, el
24 de marzo de 2004, en el acto de conmemoración del aniversario del golpe de
Estado de 1976 que realizó en el Colegio Militar de la Nación, el Presidente Kirchner
ordenó retirar inmediatamente los retratos de los ex dictadores Jorge Rafael
Videla y Reynaldo Bignone que colgaban de las paredes del Patio de Honor.
§Ese mismo día,
por un acuerdo entre el Gobierno de la Nación y el de la Ciudad de Buenos Aires, la tristemente
célebre Escuela de Mecánica de la
Armada (ESMA) fue retirada de la órbita de las Fuerzas
Armadas y se decidió dedicar el predio de lo que fuera el mayor campo de concentración
de Sudamérica como espacio para la memoria.
§Este escenario
permitió que en la actualidad y después de años de impunidad, se encuentren en
trámite procesos penales contra los responsables de las violaciones a los
derechos humanos durante la última dictadura militar.
§Finalmente el
Estado cumple con su obligación de investigar, juzgar y castigar a los autores
de violaciones a los derechos humanos
Fuente.
“La
escuela hace memoria”, manual de Educación en Derechos Humanos, publicado por la Secretaría de Derechos
Humanos del gobierno de la provincia de Buenos Aires.
(Artículo traducido por cortesía de nuestra cronista Mercedes Sanz, miembro de la fuerza política danesa de centroizquierda Ehdenlisten)
Por Éric Toussaint
Al igual que Argentina, Grecia debe romper con la Troika y frenar el pago de la deuda. Es imprescindible que los movimientos sociales en Europa se movilicen para mostrar una solidaridad activa y práctica con el pueblo griego y crear una plataforma europea común de oposición a la política de recortes para que la deuda ilegítima puede ser amortizada.
Gran parte de la población griega, desde el primer memorandum en mayo de 2010 mostró una creciente oposición a los recortes realizados por las autoridades griegas y que dictó la Troika ( el "club" del FMI, Banco Central Europeo y UE): huelgas generales, la ocupación de espacios públicos, manifestaciones en las calles, un movimiento de resistencia contra los aumentos de precios en el transporte y servicios sin olvidar al personal en diferentes áreas de servicio, tales como el hospital Kilkiis de Macedonia (tomado por el personal) y la reedición del 15 Febrero 2012 del periódico Eleftherotypia bajo control obrero.
La comunicación del Gobierno griego y la colaboración con la troika sólo hace que la situación económica del país empeore y violenta los derechos económicos y sociales de la población.
El plan más reciente, que vergonzosamente se llama un "rescate" representa un paso más en la pérdida de la soberanía de Grecia en la Unión Europea y en relación con sus acreedores: todos los nuevos créditos irán a la devolución de una deuda que es mucho más que ilegítima, y todo el proceso será gestionado directamente por los acreedores.
La gente en el hemisferio sur en las dos décadas entre 1982 y principios de los 2000, se somete a una política similar. Una política que utiliza el pago de la deuda como un pretexto para destruir una serie de logros sociales que constituyen los derechos económicos y sociales.
Argentina es un caso simbólico. Después de 25 años de políticas neoliberales (1976-2001) y una serie de planes de recorte puestos en marcha por el FMI, estalló una revuelta popular en diciembre de 2001, que llevó a la dimisión del gobierno. Las nuevas autoridades declararon unilateralmente la suspensión del pago de la deuda creada por la venta de bonos del gobierno en los mercados financieros por un total de 90 mil millones de dólares. Hasta ahora, esta es la más grande de la supresión de la deuda histórica de siglos.
Después de tres años de suspensión de pagos, donde el gobierno llevó a cabo una política de recuperación económica y se negó a seguir las recomendaciones del FMI, Argentina forzó a sus acreedores una reducción de la deuda del 65 por ciento. A finales de diciembre de 2001, Argentina también dejó de pagar su deuda bilateral (en US $ 6,5 millones) a países como España, Francia, Italia, Reino Unido - aliados en el Club de París. Esta suspensión del el pago se ha prolongado durante diez años y va bien para la Argentina. Entre 2003 y 2012, la tasa de crecimiento anual del 8 por ciento. Si la Argentina no hubiera suspendido sus pagos de la deuda, y si no se hubiera negado a seguir los dictados del FMI y otros acreedores, el país no habría sido capaz del 2004 al 2005 de explotar los aumentos de precios en los productos que exporta a los mercados mundiales. Todos los ingresos habrían sido comidos por los pagos de la deuda.
Después de la presión pública, las autoridades argentinas se negaron a subir los precios de la electricidad, agua, telecomunicaciones, etc, que las multinacionales extranjeras y el FMI querían introducir. Las condiciones de vida de los argentinos han mejorado considerablemente, y hoy son los ciudadanos europeos que van a la Argentina para buscar puestos de trabajo decentes. El ejemplo de Argentina muestra que, al negarse a someterse a los acreedores y el FMI para pagar la deuda en gran parte ilegítima, se puede mantener la cabeza en alto y mejorar las condiciones de vida de la gente.
Como se mencionó en el principio de este artículo la lucha de los griegos no puede permanecer aislada. Es necesario construir un amplio movimiento de solidaridad y, junto a todos los pueblos de Europa para construir un frente de oposición para la supresión de la deuda ilegítima, y una completa reorganización de una Europa de los ciudadanos, sobre la base de un proceso democrático.
*Este artículo fue escrito para el gran periódico griego Eleftherotypia, que fue tomado en febrero de 2012 bajo el control de los empleados, después de que la dirección hubiera declarado la bancarrota.
Éric Toussaint es un profesor de ciencias políticas y presidente de la Comisión belga para la Eliminación de la Deuda del Tercer Mundo. Ha escrito varios libros acerca de la crisis de la deuda y el orden económico mundial.
*Este artículo fue publicado por el periódico Socialistisk Information, organo del SAP (Partido socialista de los trabajadores) de tendencia trotskista y afiliado a la IV Internacional.
La construcción política del kirchnerismo tiene su
inicio en un contexto caracterizado por el desprestigio de la dirigencia
política, la fuerte retracción del consumo interno, altas cifras de desempleo y
movilizaciones populares de la ciudadanía que clamaba por explicaciones y
determinaciones concretas del poder político. Este proceso fue revertido con el
ascenso de Néstor Kirchner al poder. Fue así que la apertura a las demandas ciudadanas
bajo el período iniciado en 2003 se expresó en la realización de medidas frente
a las arbitrariedades de nuestra cultura política, revisión que generó un
consenso social cuya magnitud se expresó en un aval del 54% a la gestión de
gobierno.
No obstante que por razones de gobernabilidad Néstor
Kirchner y Cristina Fernández se han visto forzados a establecer alianzas con
representantes de la vieja política, estos últimos –no satisfechos con las
oportunidad de “reciclaje” a través de su alianza con el kirchnerismo- han
expuesto una férrea oposición a trasladar la agenda del gobierno nacional a
provincias y municipios, en una estrategia que propicia la conformación de un
bloque opositor en el seno del Frente para la Victoria (FPV). Al
respecto, la existencia de coyunturas adversas para el gobierno nacional ha
demostrado la falsedad de afirmaciones que presuponen la seguridad de que la
totalidad de los legisladores electos por el FPV son tenaces copilotos del
proyecto nacional y popular; por el contrario, como ratas han huido ante los
primeros rumores del hundimiento del barco. Esta diferenciación conservadora de
ciertos sectores del FPV no repercute aún en la desestabilización del gobierno
nacional, pero sí implica la limitación de las propuestas que emanan de la
política nacional para su diseminación en el interior de los territorios.
El problema que se plantea hoy ante los prematuros
anuncios de candidaturas presidenciales es la ausencia de una candidatura con
una sólida estructura de apoyo y capaz de –cuanto menos- continuar el rumbo del
modelo iniciado en 2003 y robustecido por la audacia transformadora de la
actual mandataria. No debe olvidarse que la preocupación por los más
desfavorecidos –los pauperizados, las minorías sexuales, las víctimas de trata,
la infancia violentada, los pueblos originarios, etc.—es llamada por visiones
cómodas y conservadoras como “poner palos en la rueda”. Al mismo tiempo, el principal multimedio que
opera en el país (el Grupo Clarín) promociona al actual gobernador de la
provincia de Buenos Aires como principal alternativa política de cara al 2015.
También existen periódicos cuestionamientos al vicegobernador Mariotto por la
simple inquietud de conocer el estado de la cuestión social de la provincia (aspecto
que, claro está, lo honra como dirigente).
Sabiendo que el FPV en su totalidad no es expresión
cabal del proyecto ideológico que se ha dado en llamar kirchnerismo, se vuelve particularmente interesante el
estudio de la correlación de fuerzas operantes, con comportamientos
antitéticos, probablemente se establezca o la continuidad del kirchnerismo o la
conformación de una nueva estructura dirigencial e ideológica con serias
posibilidades de ser gobierno.
(*) Integrante de Nuevo Encuentro Trenque Lauquen.
Las
elecciones de octubre de 2011 provocaron un profundo disgusto en los
expectantes sabbatellistas de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, los
resultados merecen ser analizados a la luz de una trayectoria nacional que tuvo
inicio apenas en 2009.
Con una modificación polémica a los comicios por la
reciente reforma electoral, Nuevo Encuentro
contaba con grandes esperanzas respecto a un ascenso considerable de una
de sus principales figuras, el ex intendente de Morón y diputado nacional
Martín Sabbatella, quién había construido una fuerte adhesión del votante de
izquierda democrática a través de su brillante gestión municipal y su labor legislativa
a favor de nuevos derechos individuales y colectivos. Su figura ascendió
velozmente en las honras fúnebres de Néstor Kirchner, donde sin pertenecer al
oficialismo (al que hasta entonces había apoyado en sus decisiones más
polémicas con una convicción superior a muchos miembros del gabinete) se mostró
profundamente conmovido ya que con el ex presidente había tenido una relación
de respeto y afecto. Como líder del kirchnerismo progresista, fue consolidando su figura hasta proyectarse en como rival del gobernador derechista Daniel Scioli.
Lamentablemente, cuando la figura de Sabbatella
parecía elevarse sustantivamente al ser autorizada la lista de adhesión que
llevaría a la popular Cristina Fernández
-una vez más- a la presidencia se dio la elección de Gabriel Mariotto
como compañero de fórmula de Scioli, lo que provocaría una considerable merma
del electorado. Mariotto había sido elegido por su fuerte compromiso y perfil
público expuestos en defensa de la
Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, normativa
reguladora que viabiliza la
desconcentración de los multimedios e instaló un nuevo capítulo del relato
kirchnerista: el enfrentamiento con el poderosísimo Grupo Clarín, un monopolio
de gran influencia en la clase media argentina. El emergente Mariotto, inmerso
en una lucha trascendental, coronó su figura haciéndole un lugar como
vice-gobernador; al mismo tiempo, el kirchnerismo avaló esta última gran
decisión de la presidenta confiando en que con Mariotto se avalaba la
candidatura de Scioli, aunque un sector crítico evaluó que en verdad Mariotto
es un dispositivo para instaurar las
ideas sociales del kirchnerismo en el gobierno de la provincia. Superada la
competencia electoral, tanto Sabbatella como Mariotto son personalidades con
diferentes identidades pero que han asumido que el kirchnerismo no es el
proyecto de un partido sino un nuevo movimiento político que deja afuera el
partidismo sectario y las ideologías justificadoras de la exclusión social.
Por otra parte, resultó
ciertamente preocupante el rumbo del voto progresista, volcado en gran
parte hacia la ex radical y líder del GEN Margarita Stolbizer, quién superó en
más de cinco puntos a Sabbatella con una trayectoria política nacional más
extensa pero inferior en pergaminos. Ante
la percepción previa generalizada respecto al estimado gran salto de Martín
Sabbatella en la política nacional, sólo cabe pensar a modo de reflexión las
cuestiones que hacen al resultado:
·Se habló en
aquél momento de una hipótetica polarización entre De Narváez y Scioli, duelo
de derechas en que gran parte del electorado kirchnerista habría optado por un
voto pragmático. Este comportamiento se justificaría en las primarias, pero una
vez comprobada la asimetría entre los candidatos no es un argumento lo
suficientemente contundente. El electorado kirchnerista evidenció su fuerte
arraigo en el voto pejotista.
·Un aspecto a
evaluar es el curso del “voto progresista”. El triunfo de Margarita Stolbizer
pareciera evidenciar la fortaleza de una mayor organización lograda por permanencia
en la escena política; no obstante, el proyecto de Stolbizer fue en cierta
medida subsidiario de la ausencia de candidatos radicales, entreverados en la
creación de híbridos para superar el descrédito público ante la sucesiva
renuncia partidaria de realizar un perfil electoral estratégico y de
construcción a largo plazo.
·La falta de
construcción territorial de una fuerza nueva como el Nuevo Encuentro implica
como falencias: a) la ausencia de representantes locales reconocidos en los
distintos municipios que puedan transladar su voto a Sabbatella y generar una
imagen de la fuerza política y b) la
ausencia en varios municipios de Nuevo Encuentro por inexistencia de listas
locales.
Uno de los mayores problemas que atraviesa
actualmente el Nuevo Encuentro en el interior del país es la dificultad de suplir la ausencia de Martín
Sabbatella en la arena pública, o dicho de otro modo, la incapacidad de
generar hechos políticos en núcleos militantes faltos de experiencia y, por
tanto, de iniciativa e ideas para proyectarse en los distintos terrenos
locales. En parte, los resultados electorales han marcado diferencias dentro de
Nuevo Encuentro entre los sectores más organizados y activos y aquellos que han
emprendido una acción quizás más testimonial. Por otro lado, los largos
silencios del moronense resultan inevitablemente incómodos, ya que la ausencia
de directivas o iniciativas desde la construcción central debilitan la cohesión
de los grupos, por el hecho sencillo de que no puede haber organización sin conducción.
A esta situación de malestar cabe
agregar la partida de Daniel Ravettino,
una de las figuras más importantes del EDE, quién expresó el sinsentido
de perseverar en la construcción de una organización paralela al Frente para la Victoria, una herramienta
electoral representa a la
Presidenta pero que carga con una hegemonía demasiado
orgánica al partido justicialista y no instala posibilidades de contribuir a
una transversalidad de distintas tradiciones políticas, especialmente las
organización de la izquierda social e ideológica.
Lejos han quedado ya las discusiones sobre una
tercera pata para evitar la sangría de las venas abiertas del centroizquierda. Desde el sabbatellismo, ante la avanzada destituyente encabezada por las
corporaciones agro-ganaderas y mediáticas, se prefirió respetar el orden
democrático y la legitimidad de las urnas. Aún sin pertenecer al oficialismo,
el compromiso de Sabbatella por aportar estabilidad desde la oposición fue
notable, y hoy quizás esa generosa jugada implique hoy un costo político
considerable ante la ansiedad del electorado progresista, por tradición dado a
caer en el antiperonismo y no entender en la gradualidad de los procesos.
Martín Sabbatella es sin lugar a dudas uno de los
dirigentes que gozan de mejor imagen, pero también parece ser cierto que aún no es suficientemente conocido. Quién sabe de su trayectoria tiene
sentimientos que oscilan desde el respeto a la admiración. Sin embargo, queda todavía
mucho por hacer: la voluntarista labor iniciada desde 2009 permitió que las
Banderas del Encuentro flameen en lugares recónditos de la provincia de Buenos
Aires, muy lejos de las populosas calles de Morón. Más allá del mito de Martín, sólidamente construido
con audacia y prácticas transformadoras, compete a los militantes y a al
dirigencia las posibilidades de viabilizar una mayor comunicación para un
funcionamiento sistemático de un espacio
que tiene mucho por aportar al progresismo en general y al kirchnerismo en
particular, si por tal evaluamos un proceso ideológico de mejoramiento de
la calidad de vida y expansión de derechos.