domingo, 25 de marzo de 2012

2012. “Los grupos económicos también fueron la dictadura”


Esperados como siempre, los discursos de las organizaciones de derechos humanos que culminan el cierre de esa importantísima conmemoración que es cada 24 de marzo en Argentina marcan la agenda política y actualizan las nuevas luchas, reivindicando lo logrado y señalando lo que falta. En esta oportunidad, la consigna central fue “Los grupos económicos también fueron la dictadura”, una afirmación que mucho tiene que ver con el reciente juzgamiento de civiles partícipes de la dictadura.

La conmemoración de esta nueva jornada por la memoria fue encabezada por Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, Hermanos de Desaparecidos por la Verdad y la Justicia e Hijos (Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio). Acompañaron el acto las organizaciones Kolina, la agrupación que responde a Alicia Kirchner, el Movimiento Evita, la Tupac Amauru de Milagro Sala, la Martín Fierro, la Corriente Nacional de la Militancia, la JP descamisados, Miles, La Scalabrini, el Partido Comunista y Nuevo Encuentro, con Martín Sabbatella y Carlos Heller a la cabeza, la CTA y la Juventud Sindical de la CGT y la Federación de Estudiantes Secundarios.


Críticas para una mejor democracia
Durante el discurso, se hicieron críticas a Macri: “Un proyecto de exclusión, con patotas para ejecutar desalojos violentos, con una infraestructura para escuchas ilegales, con una policía diseñada por el represor Jorge ‘Fino’ Palacios y un modelo de educación y salud para pocos”. Los organismos de derechos humanos aseguraron que “desde 2003 a esta parte, el país ha avanzado mucho en materia de promoción y defensa de los derechos humanos”, mencionaron como una medida importante “ordenar la no represión de la protesta social” y elogiaron la alianza del “gobierno nacional y popular de Cristina” con Bolivia, Uruguay, Paraguay, Brasil, Ecuador y Venezuela, pero también criticaron la Ley Antiterrorista. “Queremos seguir dando ejemplo ante el mundo en materia de derechos humanos, medidas así nos alejan de este camino”, señalaron.
También hubo lugar para mencionar la guerra de Malvinas y reconocer a los soldados que fueron torturados por sus superiores y para reclamar el esclarecimiento de la desaparición de Julio López, Luciano Arruga y Marita Verón –víctima de la trata– y del asesinato de Mariano Ferreyra.

Contra la impunidad de las grandes corporaciones
Curiosamente, llama la atención como el diario La Nación, de inclinación liberal-financiera y einnegable cómplice de la última dictadura derechista, se suma a las críticas delos partidos y agrupaciones de la izquierda marxista, quizás bienintencionada pero siempre inoportuna, poco práctica y las más de las veces funcional a la derecha en tiempos de democracia. Destaca que el “Basta de ajuste y de espionaje, derogación de la ley antiterrorista y repudio a la tragedia ferroviaria de Once fueron las consignas principales que aplaudieron, con mayor énfasis, fuerzas de izquierda, como el Partido Obrero”. Más aún, llama la atención como a la oposición liberal presente, frecuentemente radicales, la izquierda dura les ha permitido compartir esenario siendo los creadores de la llamada "teoría de los dos demonios", que justificaba en cierta medida a la represión ilegal de la dictadura poniendo en un mismo nivel la violencia represiva del Estado con la (siempre supuesta) violencia revolucionaria de los desaparecidos (lo cual ha quedado desmitificado por los cientistas sociales y el discurso temático del Estado argentino desde la administración Kirchner). La cobertura de Clarín sostiene que hubo ciertos roces, pero lo cierto es que al final quedan los hechos. En un acto donde el elemento ideológico movilizador fue el antikirchnerismo, se repite así el esquema de que siempre es amigo el enemigo de tu enemigo, lo que evidencia la falta de politicidad de la izquierda para convertirse en una opción convocante inmersa en una construcción colectiva y el oportunismo del poder económico y sus voceros siempre preferirán optar por atacar por izquierda o derecha el proceso político en ejecución a los fines de liquidarlo. 



En lo que fue el acto oficial, Marta Vázquez, Taty Almeida y Haydeé García de Gastelú, de Madres Línea Fundadora; Estela Carlotto, de Abuelas; Lita Boitano, de Familiares,y Carlos Pisoni y Agustín Cetrángolo, de HIJOS, fueron algunos de los que se turnaron en la tarea. En la jornada se destacó la mención a las empresas Ford, Mercedes-Benz, Acindar, Clarín, La Nación, Sociedad Rural, Loma Negra, La Veloz del Norte, Astarsa, Papel Prensa, Citybank, Bank Boston y el Banco de Italia como cómplices y beneficiarias del terrorismo de Estado. 

Este pedido no es casual y se víncula estrechamente con el reciente juicio a cómplices civiles de la últimadictadura y de las consecuencias de aquel fallo histórico, donde la justiciaencomendó la investigación de la participación de Loma Negra, poderosísima empresa local, en la muerte de un abogado laboralista. Sin lugar a dudas, la profundización de la memoria histórica requiere desentrañar un nido de complicidades en la cual los militares actuaron como perros de caza del poder; ahora, es tiempo de precisar quienes fueron los amos que le encargaron tan trágico cometido. 

Sigue aún siendo penosa la divisoria de aguas entre la izquierda atomizante y el kirchnerismo, ya que el acto debería ser único, libre de oportunismos políticos. A la izquierda debe serle reconocida una trayectoria indiscutible de lucha, y al kirchnerismo la voluntad política de reflexionar sobre el autoritarismo del pasado, mientras la derecha unida prueba bajo sondeos los distintos emergentes con los cuales legitimar la re-neoliberalización de la sociedad.
Es tiempo de que los beneficiarios del plan sistemático de desaparición sean involucrados por el poder judicial en una acción decisoria contundente, ya que la omisión es más impunidad y la lucha de Madres y Abuelas exige la realización de las condenas de los genocidas para un descanso que, siempre, será relativo ante el dolor inexplicable de la pérdida de un hijo.


Fuente principal: Diario Página 12.

viernes, 23 de marzo de 2012

Mataron a nuestra niña. Reflexiones sobre la utilización mediática del secuestro y crimen de Candela Rodríguez*


La repercusión por el rapto y el posterior asesinato de Candela tiene causas que, no por diferentes, dejan de ser relevantes para comprender fatalidades varias, que van desde la incompletitud de nuestra democracia, la apelación mediática al discurso de la mano dura hasta las limitaciones del ser humano para controlar lo imprevisible.
La irrupción definitiva del tema en los medios a través de las casas argentinas almorzó seguramente con un gran número de familias la semana del martes 23 de agosto de 2011. La misma intimidad permitida al TV permitió el ingreso a miles de hogares de una niña, siendo virtualmente eliminado todo tipo de distancia entre la niña y el espectador; de tal modo Candela ingresó al ámbito familiar y despertó un interés en la sociedad, atraída por un interés de justicia con un impulso afectivo. De modo inédito y permanente, los medios informaron minuto a minuto la actualidad del caso, creando un relato sórdido e imponente en la programación de los canales públicos que familiarizaron a la menor en un ejercicio casi de incorporación al ámbito familiar de la teleaudiencia, conmovida ante la desaparición de una mujer-menor, dos elementos que revelan la indefensión al estar incluida en dos categorías de vulnerabilidad en la relación género/franja etárea. Las imágenes dañaron la sensibilidad de forma masiva, superando todo tipo de restricciones en todo momento del día.
Curiosamente, los medios optaron por hablar de una niña desprotegida de paradero desconocido al tiempo que mostraron imágenes que un cierto sector las percibió como propias de una niña erotizada, capaz de haber encontrado un fin nefasto por un adulto perverso.
Ante la aparición de la noticia y su utilización mediática, la sociedad no tardó en entablar una verdadera lucha por Candela. Desde ciudadanos anónimos hasta personalidades públicas, pasando por ONG´s de reconocida acreditación pública como Red Solidaria, se unieron a una campaña de búsqueda por Candela. La motivación generalizada fue no sólo no permitir un hecho más de impunidad, sino evitar la consumación de un daño a una víctima de apenas 11 años. Una menor, provista de toda inocencia. Candela se transformó en una causa nacional.
La participación de estas entidades intermedias (ONG´s, personalidades públicas, etc.) puso en evidencia el deterioro de la credibilidad del Estado. Ellas fueron quienes tomaron la iniciativa  reinstalaron la temática y asumieron el rol de comunicadores autorizados para instar a la ciudadanía a contribuir con el envío de datos para iniciar la búsqueda correspondiente.
Pese a los esfuerzos realizados y los sentimientos suscitados, el 30 de agosto se dio a conocer el peor desenlace posible: el cuerpo de Candela había sido descubierto el 29 de agosto por una cartonera en el Acceso Oeste, en la localidad de Villa Tesei. La indignación se hizo general. Las palabras del director de la ONG Red Solidaria Juan Carr definió con precisión el profundo impacto al hacer pública la noticia de la muerte de Candela: “Esto es una tragedia. Una hija nuestra de once años fue masacrada. Es un límite como sociedad".
El seguimiento permanente de la noticia transformó la imagen de Candela (aquélla en que sonríe, mirando al telespectador) en una suerte de figura espectral que, como el padre de Hamlet, demanda el esclarecimiento del hecho. La idea de guardar el respeto a la memoria de la niña fallecida instó a exacerbar los ánimos bajo la consideración de que este caso no podía quedar impune. También cabe decir que, de la misma manera, la permanente reproducción de la noticia sobre el encuentro del cuerpo provocó que toda la sociedad, paralizada por las descripciones que iban llegando a través de datos de los peritos forenses, viviera de modo permanente -casi en tercera persona- el desarrollo del secuestro y la situación en el aguantadero. La imagen es permanentemente cargada de contenido. Fue estrangulada. Fue golpeada. Fue violada. Cómo. A diferencia de muchas de las reacciones del momento y los intereses periodísticos ligados a la empresa del morbo (6), me permito pensar que, al tener entidad mediática el hecho, la introyección de la problemática se volvió inevitable y el deseo de justicia pareció predominar por encima de la sensación de caos y terror que con está problemática pretendieron instaurar. (7) Asimismo, prevalece una inevitable angustia ante la impotencia del hecho ya cometido y la vejación permanente a la intimidad de la víctima por parte de los medios puesto que, parafraseando a Arfuch, “no es lo que muestra una imagen lo que hace a su poder, su impacto, a s u valoración posible, sino, una vez más, el cómo, en qué contexto, con qué fines, dentro de qué lógica esa imagen ofrece a ver”. (8)
La instalación del caso aún genera dudas, y con frecuencia se duda del porqué del reclamo de Candela y no de otros menores que desaparecen. A esto, cabe responder los matices políticos que van desde una “sensación de inseguridad” desfavorable a los gobiernos hasta el atractivo de desmalezar los vínculos políticos de la familia de Candela. (9)
El mismo 31 a la noche, se realizó una marcha de vecinos autoconvocados en repudio del asesinato. La docente Nora Biaggio enunció en aquella oportunidad: “Que sea un día de lucha de los docentes y estudiantes, para que no se produzca ningún otro caso de desaparición forzada de personas. Inmediatamente, el hecho evocó en la perversidad de la dictadura las siniestras condiciones de reclusión a que sometió a sus víctimas. El concepto de “desaparición forzada” presupone la participación de agentes del Estado. Los dichos de Biaggio no pueden ser desestimados por su participación política en un partido de izquierda radical: merecen ser analizados en el contexto de un país de escasa vida democrática, alto protagonismo militar y que, aún en el ciclo democrático iniciado desde 1983, ha conocido de la autonomía de sus fuerzas de seguridad en lo que se ha dado en llamar “Maldita Policía”. De esta manera, las instituciones protectoras de la legalidad han sido durante la mayor parte de la historia argentina las principales violadoras del orden jurídico bajo la garantía de la impunidad de las armas.
La noticia se agravó al difundirse un audio por los canales C5N, TN y América 2, que consistía en un llamado extorsivo al teléfono de la madre de Candela, Carola Labrador. A una cuñada que atendió ocasionalmente el teléfono, le habría sido advertido que devuelva el dinero y que nunca más volvería a ver a Candela. La imprudencia de esa publicitación rápidamente cambio la imagen de Carola Labrador, que del rol de madre luchadora por encontrar a su hija pasó a ser comprendida como una madre inescrupulosa que prefirió resguardar un dinero, no santo ni propio, en vez de optar por la vida de su propia hija. El dato de la llamada, coinciden distintas fuentes, habría sido divulgado por la policía bonaerense. (10) ¿Bajo qué intereses? Lo cierto es que, además de quedar Carola Labrador como principal perjudicada, confirmó que la policía manejaba otras hipótesis sobre la desaparición.
Es así que el desarrollo de un relato logra convertirse en tragedia, con un sentido moralizante. Un espectáculo, con ribetes claramente nefastos, pero al mismo tiempo capaz de sensibilizar y educar ante la idea de que, mientras una sociedad ha perdido el respeto a sus normas, un conjunto de burócratas y delincuentes parasitan en las instituciones sin otra finalidad que alimentar sus intereses personales desde un Estado desatento ante una ciudadanía indefensa. Si por la ficción de un contrato social se da por sentado que el Estado ejercerá el monopolio de la coacción e impartirá una justicia institucionalizada, es esperable que el pedido de la opinión pública también se realice buscando una mayor presencia del Estado, sea para desbaratar las redes delictuales así como para desalentar la justicia por mano propia u otros casos de venganza privada. En definitiva, la idea de imponer una garantía de orden social y de principios de convivencia.
Bien vale, ante las tendencias inevitables que son capaces de producir los mass media, atar cabos entre las demandas mediatizadas sin ánimo de ser objetivos pero si de descubrir los intereses que los comunicadores han alentado a través de la interpretación de un acontecimiento capaz de lograr semejante entidad.
Poco a poco el cuadro de la imagen de Candela se fue abriendo, exponiéndose así lo próximo perturbador que oculta. Detrás de la inocencia de una niña de once años se encontraba un entorno mafioso, desde un padre condenado por “piratería del asfalto” (11), “buchón de la policía” (12), una tía ligada a un presunto mercader de drogas, (13) hasta una madre recientemente acusada de la venta de drogas. (14) La muerte, entonces, empieza a revestir sus ribetes particulares. Compara el periodista Raúl Kollman intentando atar cabos sobre la tipicidad de los autores:

“En 2003 fue secuestrada una niña de nueve años, Marela Martínez, en Avellaneda. Meses más tarde, el fiscal Andrés Devoto encontró en la casa de un sujeto, Héctor “El Nene” Sánchez, el cuerpo de Marela. Curiosamente, en el marco de una pelea por plata en una banda de piratas del asfalto, El Nene se llevó a Marela con un engaño, la violó, la mató y la enterró en un pozo ciego de su domicilio. Es el único antecedente que existe y que se encuadraría en la hipótesis de venganza entre delincuentes. Las bandas –según se dice– no ajustan cuentas a través de mujeres o niños, pero –como se ve– hubo alguna excepción.” (15)

El jefe narco de San Martín, Héctor “Mameluco” Villalba -entonces preso y actualmente prófugo- pidió declarar y el 28 de septiembre confirmó los códigos del mundo del hampa.

Acá es gravísimo mandar al frente a otro. El buchón es un ‘ortiva’. Eso puede generar el crimen de un familiar”. (16)

El tratamiento mediático fue diferenciado. Por ejemplo, mientras que La Nación culpabilizó la inacción del gobierno, Página/12 se limitó a recopilar los hechos y Miradas al Sur relató los acontecimientos sobre la base de fuentes anónimas recogidas en clave de non-fiction que ligarían el hecho a bandas de narcos amparadas por el aparato policial. Por lo general se coincidió en algo: se adjudicó negligencia al Estado, sea en el gobierno o en la policía.
Bandas armadas, desarmaderos de autos, tráfico de drogas, reducción de casas, prostitución, juego clandestino, trata de personas, ajuste de cuentas, entre otras tantas posibilidades de ilícitos, se asocian a las problemáticas urgentes de la zona. Área del temible Conurbano, lugar de degradación social y política. Síntoma de décadas de abandono por el Estado, en un territorio densamente poblado y con habitantes en escasas posibilidades de ingresar al mercado del trabajo.
Introducirse en el “caso Candela” es una experiencia semejante a una búsqueda en las cloacas deshabitadas de un misterio atroz, en un espacio abierto con múltiples túneles que conducen a lugares inexplorados, laberínticos y amenazantes. Una suerte de aventura a lo John Constantine. Quizás una pulsión morbosa, una búsqueda de justicia o un deseo de ser más fuertes en la elaboración de un nuevo aporte hacia una construcción conceptual que refuerce el desencanto sobre los límites del ser humano, en el descubrimiento del lobo que esconden los hombres.

(Actualmente el caso está sin resolución. El principal sospechoso de ser el autor intelectual, Hector Moreyra, ha sido reciente excarcelado el 15 de marzo. El abogado de uno de los implicados,sospechas hacia la connvencia narco-policial)

* Artículo basado en “Crónica desde las cloacas. Demandas e interpretaciones en el caso Candela”, una reflexión para la materia Ética de los Medios del Profesorado de Ciencias Políticas del ISFDyT Nº 144.

(1)   Fecha en que se realizó una marcha en Hurlingham pidiendo por la aparición de la niña.
(2)    Previamente al “caso Candela”, había precedido otro suceso cargado de muerte y misterio: la muerte de las turistas francesas, cuyos cuerpos aparecieron el 29 de julio Mirador de la Quebrada de San Lorenzo, en Salta.
(3)   “Arrancaron las “48 horas por Candela””, 20/8/2011. Disponible en:       http://www.clarin.com/sociedad/Candela-campana-artistas-famosos_0_545345662.html
(4)   “Ricardo Darín: "Con la muerte de Candela no se puede dar una vuelta de página"”, en diario “La Nación” de Argentina, 31/8/2011. Disponible en: http://www.lanacion.com.ar/1402305-este-es-un-crimen-atroz-aseguro-ricardo-darin.
(5)   Esta incorporación de la opinión pública al pedido de justicia presupone que sólo la presión popular es capaz de impulsar las investigaciones del Estado. Esta modalidad carga con un antecedente de eficacia como fueron las movilizaciones convocadas por la hermana Marta Pelloni para el esclarecimiento del “caso María Soledad”.  
(6)   Sobre el tratamiento de los medios, vease “Palos porque bogas”, “Página/12, 2/10/2011. (http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-176490-2011-09-10.html) ; “Candela y la máquina de contar”, 7/9/2011, en Pàgina/12 (http://www.pagina12.com.ar/diario/laventana/26-176240-2011-09-07.html y el artículo de Ricardo Ragendorfer que califica de pornografía informativa la tarea de los medios (“La hora de investigar la investigación”, Miradas al Sur, en: http://sur.elargentino.com/notas/la-hora-de-investigar-la-investigacion)
(7)    [1] “La frustración de no poder hacer algo relativo a lo que muestran las imágenes quizás pueda traducirse en la acusación de que es indecente contemplarla o de que es indecente el modo en que se difunden: acompañadas, como bien  podría ser el caso, de anuncios de emolientes, analgésicos y todo terrenos. Si pudiéramos hacer lago al respecto de lo que muestran las imágenes, tal vez estas cuestiones importarían muchos menos.” (SUSAN SONTAG, Ante el dolor de los demás).
(8)   “La imagen: Poderes y violencias”, texto de Leonor Arfuch.
(9)   “La mamá fue fiscal del PJ opositor y el abuelo fue 12 años concejal”, diario Clarín, 4/9/2011, http://www.clarin.com/zona/fiscal-PJ-opositor-abuelo-concejal_0_548345255.html. Desde un principio,  la noticia resultó ser conmocionante al ser perjudicada una familia (según se podía apreciar en imágenes) de escasos recursos. Sin embargo, la repercusión especial de esta desaparición fue ligada a los contactos políticos que Carola Labrador tendría, estableciendo así un estado de emergencia donde cabe presumir que conocía los móviles de los captores y su capacidad de daño.
(10)                     Esta falta de reserva parecería complementarse con cierto consumo de este fenómeno, que va desde el “Escucha el audio: El llamado extorsivo del asesino de Candela” (sitio web del diario “Perfil”, http://www.perfil.com/contenidos/2011/08/31/noticia_0040.html) hasta la formación de una página dedicada exclusivamente al seguimiento del caso (www.casocandela.com.ar), una suerte de consumo de un relato amarillo a disposición.
(11)                     "Candela apareció muerta en una bolsa de residuos en Villa Tesei", 31.08.2011, "Perfil". http://www.perfil.com/contenidos/2011/08/31/noticia_0032.html
(12)                     "Declaró el papá de Candela: "Hicieron creer que soy un buchón de la Federal"", 01/09/2011, "Perfil". http://www.perfil.com/contenidos/2011/09/01/noticia_0030.html.
(13)                     "Caso Candela: no logran despegar a la policía y a los narcos del crimen", 2/10/2011, "Miradas al Sur". http://miradasalsur.elargentino.com/notas/caso-candela-no-logran-despegar-la-policia-y-los-narcos-del-crimen
(14)                     “Acusaron formalmente a la madre de Candela de vender drogas”, 3/11/2011, en “La Gaceta”.  http://www.lagaceta.com.ar/nota/463048/Policiales/Acusaron-formalmente-madre-Candela-vender-drogas.html
(15)                     "Las dos hipótesis", 1/9/2011 en Página/12. En: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/ subnotas /17583 5-55450-2011-09-01.html
(16)                     ““Mameluco” negó toda vinculación con Candela", 29/9/2011, "Tiempo argentino". http://tiempo.elargentino.com/notas/mameluco-nego-toda-vinculacion-con-candela





martes, 20 de marzo de 2012

Hay algo que anda mal en Dinamarca


 (extracto de un artículo publicado en el diario Jyllands Posten, el de mayor tirada de Dinamarca)


 
Por Poul Erik Skov Kristensen* - Traducción e información cortesía de Mercedes Sanz

El rechazo de Dansk Bryggeri (patronal de la industria cervecera) para incluir la lucha contra el deterioro social en el convenio es solo el último ejemplo del cinismo que se ha expandido en muchos lugares, escribe el cronista.

Las escuelas públicas danesas, los jardines de infantes y  las empresas las limpian rumanos a quienes no les pagan salarios, viven en condiciones miserables y deben comer comida de la basura.
En las construcciones de todo el país trabajan miles de trabajadores extranjeros por un bajo salario y sin derechos laborales. E historias como estas aparecen todos los días en los medios y en el cuartel general de l sindicato." Los patrones daneses de la construcción dejan vivir y trabajar a polacos bajo condiciones peligrosas." "El director empleó mano de obra mal pagada para construirse una casa en el Norte de Zelandia (isla danesa donde se encuentra Copenhague. red)." "Las jardinerías engañan a los trabajadores polacos".
Estas son historias que me hacen afirmar que algo anda mal en Dinamarca. Totalmente mal!! Porque cómo podemos ser dignos de eso? Vivimos en uno de los paises más ricos del mundo, donde hay mucha diferencia entre ser director y desempleado, pero donde nos hemos arreglado con un sistema de bienestar donde todos pueden vivir una vida decente.
Sin embargo hay una codicia, una mentalidad de señor supremo y un cinismo que hacen que sí podamos ser dignos de que nuestros vecinos y seres humanos como nosotros vengan y sean explotados de la manera más brutal. La explotación más atroz se muestra en algunos de los municipios más ricos del país. 3F ha hablado p. ej. con más de 35 rumanos que han trabajado haciendo la limpieza en sitios municipales por dinero en negro bajo condiciones de trabajo forzado y tráfico de personas. Muchos de ellos han hecho la limpieza en escuelas y guarderías en ricos municipios del Norte de Zelandia. Algunos artíkulos muestran también que los directores y otros empleados de altos salarios en las empresas usan gustosamente mano de obra mal pagada del Este de Europa para renovar sus palacetes en el Norte de Zelandia. Pero también en Jutlandia (la región peninsular de Dinamarca.red) y el resto del país han sido atacados. En los últimos tiempos, el ente de administración impositiva y la policía han hecho inspecciones en una casa en el Este de Jutlandia  donde encontraron 13 empleados de limpieza del Este de Europa, 4 de ellos estaban registrados en la oficina de impuestos y dijeron que cobraban de 500 a 700 euros por mes con una semana de trabajo de más de 60 hs. en empresas bien renombradas del país.
Los responsables en las causas de grave explotación son muchos. Está el director que quiere construir su casa a un precio ridículamente bajo, aunque tienen mucho dinero en su cuenta bancaria. Están las firmas que usan sospechosos empresarios subcontratados para socavar a la competencia, conseguir contratos y ganar dinero. Hay empresarios de la construcción y municipios que firman contratos tan baratos que es imposible construir en condiciones y salarios  regulares para quienes colocan los ladrillos y pasan el trapo.
Todos crean un mercado de trabajo en Dinamarca en donde en la superficie hay trabajadores con un salario regular y buenas condiciones de trabajo y bajo esa superficie un mercado de trabajo paralelo, bajo miserables condiciones.
Muchos rumanos que hacen la limpieza en Dinamarca, vienen de condiciones de extrema pobreza. No tienen dinero para comer. En Rumania 300 euros no es en absoluto un mal salario, por eso muy fácilmente se dejan tentar por un salario de 500 euros o 3.700 coronas (2.886 pesos. red) en dinero en negro al mes en Dinamarca. Pero vamos a aceptar como sociedad que a la gente se le pague tan poco o que no se le pague nada? Hay algún danés que desea un mercado de trabajo así?
Los trabajos que hoy hacen los rumanos antes eran buenos  empleos, normales, con los que uno podía vivir una vida decente. Estos empleos desaparecen ahora pero no hacia fuera del país sino fuera de un mercado de trabajo decente. Si no nos cuidamos, tendremos un mercado de trabajo que se parecerá al mercado de trabajo dividido de Alemania, donde una fuerte desocupación ha llevado a que los trabajadores con salarios rebajados de las empresas de servicios están en camino a formar un nuevo proletariado. Un proletariado alimentado del hecho de que miles de  trabajadores del Este de Europa intentan llegar a Alemania con el hambre en el estómago ofreciendose por un salario que apenas les permite sobrevivir.
El desarrollo en el país vecino y las tendencias que vemos en Dinamarca nos recuerdan la gran responsabilidad que tienen los políticos y las partes en el mercado de trabajo para frenar la creación de una nueva sociedad de clases con un proletariado.
Estoy de acuerdo en que hay que separar las cosas cuando hay que actuar. La historia de los rumanos en el ramo de la limpieza es alarmante porque se trata de trabajo forzado, trata de personas y decidida acción delictiva. Estos casos son tan graves que la policía debe intervenir. Y aquí debe haber graves consecuencias para los responsables.
Las historias sobre el trabajo en la construcción son de otro carácter. Aquí no se habla de acción delictiva pero sí de explotación y mal salario pero dentro de la ley.
Sin embargo, es increíblemente importante que intervengamos. Tenemos que frenar la actitud que se expande de que "está bien que seres humanos como nosotros vengan de otros países más pobres con peores condiciones porque ellos mismos quieren venir y a pesar de todo consiguen un salario más alto que el que consiguen en sus países". Esta es una actitud cínica y arrogante. Es una pendiente resbaladiza donde la estación terminal puede ser el tráfico de personas y el trabajo forzado. Y es además una actitud que ataca al mercado de trabajo danés, porque presiona los salarios hacia abajo y hace más difícil construir las buenas condiciones en general.
Por eso estuvo el deterioro social muy presente en el orden del día de 3F cuando negociamos el convenio con la construcción. Luchamos para conseguir que la patronal vea que tiene una responsabilidad en asegurar que los empresarios subcontratados paguen salarios según el convenio y en buenas condiciones. Pero las cerveceras traicionaron su responsabilidad y cínicamente rechazaron luchar contra el deterioro social tomandolo como parte de la negociación en el convenio.
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Todos tenemos que frenar este torcido proceso, de modo que cada danés, también los ricos directores, paguen el precio que cuesta una Dinamarca decente de la que todos podamos ser dignos y que todos tenemos ganas de dejarsela en herencia a las próximas generaciones.

* Secretario General de la Central Sindical 3F

sábado, 17 de marzo de 2012

Primer juicio a genocidas civiles en Argentina

El pasado viernes 16 de marzo,  en la aula magna de la Universidad del Centro de Tandil, el Tribunal Oral Federal condenó a los cinco acusados por el crimen del abogado laboralista Carlos Moreno durante la última dictadura militar.

El Tribunal Oral de Tandil, integrado por los jueces Roberto Falcone, Mario Portela y Néstor Parra emitieron un fallo por el que condenaron por privación de la libertad, tormentos agravados y homicidio al abogado laboralista Carlos Moreno. La peculiaridad del caso por vez es que por primera vez se enjuicia y condena a civiles implicados en delitos de lesa humanidad por la dictadura del 76-83.  Estos civiles serían los hermanos Emilio y Julio Méndez, que cedieron su chacra como centro clandestino de detención.

Carlos Alberto Moreno era abogado laboralista de Olavarría y a partir de asumir el compromiso de su trabajo como abogado y militante le ganó varios juicios a la empresa Loma Negra por la salud de los trabajadores. El 19 de abril del ’77 lo secuestraron, lo torturaron y asesinaron.

Se destaca también la extensión de los implicados que surgen a partir del proceso de investigación. En primer lugar, aparecerían directamente implicados quienes se desempeñaban en las viciadas instituciones de gobierno de entonces, el ministro de Gobierno Jaime Smart por la difusión de un comunicado falso del Primer Cuerpo del Ejército que presentó el homicidio como producto de un enfrentamiento y también ordenaron abrir causas a los integrantes de la Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires. Además, el tribunal ordenó impulsar una investigación sobre el directorio de la cementera Loma Negra, entonces presidido por la recientemente fallecida Amelia Lacroze de Fortabat por la sospecha de haber sido un partícipe intelectual.

Los cronistas señalan que el discurso de los jueces se fundó en considerar al período del gobierno golpista del 76-83 como “dictadura cívico-militar”, concepto instalado en la sociedad muy recientemente por la interpretación que el gobierno argentino de ha hecho de este proceso histórico. Lo cierto es que previamente a la apertura de los juicios a los genocidas -en el imaginario de los argentinos más analíticos- siempre estuvo presente la idea de que la eliminación sistemática de vidas humanas estuvo ligada a un proyecto político-capitalista dirigido por una élite plutocrática dispuesta a limitar la capacidad de movilización social, reprimarizar y trasnacionalizar la economía, endeudar la Argentina al capital financiero, pauperizar la sociedad civil, eliminar los liderazgos populares y restringir a un mínimo la esfera de derechos. Afortunadamente, en señal de un cambio de los tiempos la fortísima sospecha de la complicidad entre mercado y represión se transforma cada vez más en una verdad inobjetable que reclama volverse verdad jurídica.



viernes, 2 de marzo de 2012

Los pasos necesarios

«Voy a decir qué son los matices en política. Si se los maneja con corrección no aseguran el triunfo, pero evitan el ridículo, la derrota y hasta, a menudo, la muerte. La norma es: en política, si hay que dar tres pasos hay que dar tres. Es tan equivocado, tan –usemos esta palabra- reaccionario, dar uno como dar cuatro.  La izquierda prerrevolucionaria siempre da cuatro. O cinco. Y termina ganándose la secreta satisfacción de la derecha. Y jugando en contra de los que dieron los pasos que había que dar: tres, sólo tres, nada más, nada menos que tres.» (Néstor Kirchner en FEINMANN, JOSÉ PABLO. (2011) El Flaco. Diálogos irreverentes con Néstor Kirchner, Editorial Planeta,  Buenos Aires, 2011, de Daniel Ramón Ríos, ISBN 978-950-49-2549-1, p. 28)


Una reciente sucesión de acontecimientos en el escenario nacional ha replanteado adhesiones al proyecto kirchnerista, antes asimiladas como inmodificables en tanto viabilización de una radicalización del modelo que generará la distribución de la riqueza sobre la base de un proyecto industrial de liberación nacional.

Cuatro hechos son los que colocan al gobierno nacional en una situación incómoda frente a grupos de adherentes ligados al centroizquierda:

  • La sanción de la Ley Antiterrorista, que ha generado presunciones de que el gobierno nacional viraría su posición permisiva hacia la protesta social autorizando la represión de trabajadores despedidos, grupos pauperizados o la protesta ambiental;
  • La continuidad del modelo minero neoliberal, fundado en un modelo extractivo predador basado en la minería a cielo abierto, con alta contaminación y escasa participación del Estado en rentas;
  • La presunta existencia del llamado “Proyecto X”, que consistiría principalmente en la observación y recopilación de datos de grupos de protesta social, que habría operado en los despidos de la empresa alimenticia Kraft;
  • La penosa tragedia de Once, que con un costo de 51 muertos retrotrajo los cuestionamientos hacia el Estado en los controles del transporte y la vigencia del sistema de subsidios.

Se presentan así una diversidad de interpretaciones en interferencia, desde la comunidad de los espacios,  en los que aparecen las preguntas sobre las adhesiones a un modelo que ha sabido resistir los embates de poderosos grupos de presión, y cuya construcción ideológica se ha basado en la realización  de obras por sobre una retórica declamativa de  principios que vuelvan previsible una acción de gobierno.  La ausencia de certezas sobre una profundización del rumbo a sostenerse por medio del gobierno nacional ha despertado dudas en adherentes y violentas arremetidas de una oposición desprovista de ideas pero con un enemigo claramente delimitado, capaz de darle unión en su odio. Proyecto Sur, por ejemplo, se coloca como “punta de lanza”  colocándose retóricamente a la izquierda del gobierno para degradar la credibilidad del kirchnerismo en sus adherentes izquierdistas quienes, identificados en una  idea de “profundización del modelo” auspiciosa, entendieron que la radicalización del modelo basada en la puja militante frente al capital multinacional provocaría revisiones de políticas y apoyos que guiarían una presencia estatal capaz de tomar las iniciativas para la estatización de los recursos, habida cuenta de la cercanía de los procesos bolivarianos que han constitucionalizado la propiedad nacional de los recursos.

¿Ha sucedido acaso que la sociedad se ha puesto a la izquierda del Estado?,  ¿que está en debate el modelo de Estado? Está última opinión ha sido sostenida por Luis Tonelli en el programa radial “Alicia en el país de las Maravillas” del 29/2/2012 (Del Plata). Se trataría de que, habiendo salido el país de la crisis de 2001, el mejoramiento de las condiciones habría guiado hacia una mayor exigencia de la calidad y eficacia de los servicios, con lo cual la tragedia de Once revelaría la vigencia de condiciones ajenas por degradantes para la actual etapa del país. 

En todo ello hay algo de cierto. El concepto de profundizar el modelo no ha sido claro, y existen quienes entendieron que los reclamos en Catamarca podrían haber sido interpretados favorables al kirchnerismo al permitirle en las movilizaciones la presión para impulsar modificaciones a la política minera que aumentarían su capital político. La protesta fue menoscabada por el gobierno nacional, pidiendo “discutir la minería en serio”, al tiempo que los argumentos de la gobernadora Corpachi en el programa oficialista “678” no resultaron convincentes y hasta hubo panelistas que cambiaron de posición frente a situaciones similares.  Además, desde el proyecto peronista la industrialización y la posesión de los recursos estratégicos han sido deseos que se han ido postergando ante la afinidad oligárquica de los gobiernos militares, la ausencia de una burguesía nacional comprometida  y la entrega menemista de las empresas del Estado.

Sin embargo, parece difícil considerar que la sociedad se ha puesto a la izquierda del gobierno. Para ello, basta considerar los resultados de las recientes elecciones de 2011.

  • Asentamiento de la derecha conservadora en las provincias. En las provincias hubo una ausencia de renovación política. Se mantuvieron los antiguos gobernadores, y en el mejor de los casos el reemplazo estuvo dado por el miembro de una dinastía.
  • Postergación del proyecto neoliberal en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Macri obtuvo en las elecciones el 47,8, prácticamente veinte puntos luego de Daniel Filmus (27,78). El ballotage posterior sólo sirvió para consolidar la tendencia aplastando por el 64,2% al candidato del kirchnerismo.

Las excepciones a este predominio de la derecha estarían dados quizás en las elecciones presidenciales, donde las dos principales ubicaciones correspondieron a candidatos en que se reconoció seriedad y gestión. Aún así, el débil protagonismo de Binner, opacado mediáticamente por figuras nacionales de fuerzas de perfil más confrontativo con el oficialismo, permiten pensar que el la adhesión lograda estuvo dada en la utilización responsable del discurso mediático desde el cual, no obstante, no llegó a formular un discurso claro y aleccionador. En tanto, la agitación mediática alentada hoy por Proyecto Sur (fuerza con nobles banderas pero con un comportamiento político lindero entre la bajeza del oportunismo, la mezquindad y la funcionalidad al cuerpo opositor) contempla un discurso estatizante y ambientalista que los opositores hacen suyo sólo coyunturalmente como presión política para desgastar la administración de Cristina Fernández.

De este modo, en esta situación de debilidad, el jefe de gabinete de la CABA Rodríguez Larreta cuestiona desde el PRO al presunto Proyecto X cuando el gobierno del que forma parte ha perseguido, desalojado y agredido a linyeras y ocupas sin otra negociación que la violencia física de la UCEP;  su jefe político, Mauricio Macri, reclama federalismo y descentralización simulando pesar en la tragedia de Once pero continuando en la negación de hacerse cargo de los servicios que a la Ciudad le compete prestar y la negligencia de los controles en la ciudad provocaron muertos en derrumbes de edificios del territorio que administra; Pino Solanas incentiva la protesta social y la estatización de recursos, cuando su fuerza política no superó el piso electoral para presentarse a elecciones generales, con lo cual no tuvo ni siquiera la posibilidad de presentar candidato a presidente. Todo lo cual nos permite pensar dos cosas: no hay un electorado que exprese un sujeto político capaz de ponerse a la izquierda del gobierno, y si un actor influyente y movilizador de demandas: los medios de comunicación.

El kirchnerismo debe replantearse la mantención de ciertas demandas que la ciudadanía está esperando. La creación de casas, viviendas, instalación de cloacas, agua potable y otros servicios son sin duda importantes, pero sin embargo son obras de gobierno culminan en su finalización. La idea de una Argentina refortalecida y vigorosa en el despliegue de sus energías nacionales debe necesariamente encontrar cauce en la posibilidad de reestatizar y hacer nacionales las riquezas que son patrimonio de la Patria, en tanto elemento de reunificación y propiedad que en función social rectifique el rumbo plasmado en la política de fragmentación impuesta bajo un falso federalismo durante los 90.  La producción nacional debe ser así la solvencia para potenciar las energías sociales. La hegemonía de la oposición que se perfila como alternativa consolida la línea privatista y neoliberal. Las estrategias a seguir deben plasmar una nueva confrontación que vuelva a correr los límites de diferenciación para así marchar en pos del acrecentamiento del movimiento nacional y popular y su dinámica transformadora, ante la imposibilidad patente de creer en una burguesía que, irresponsable, ha sido frecuentemente incapaz de resguardar el patrimonio nacional y sostener fuentes de empleo.

Si algo ha caracterizado al kirchnerismo como fenómeno político es su alta imprevisibilidad y su capacidad de negociación,  indispensable en la pugna por la construcción de poder bajo la presencia de viejos actores experimentado en la tarea de imponer decisiones, situaciones y privilegios y establecer límites. No obstante la influencia de las corporaciones económicas actuantes y de una oposición política que pareciera esforzarse en perder crédito, el kirchnerismo carga con un arma poderosísima: ha sido la única fuerza capaz de generar una estabilidad económica, nutrirse del capital simbólico de las experiencias propias para encabezar banderas históricas nacionales (Malvinas, Vuelta de Obligado, 24 de marzo, etc.) y devolver presencia internacional al país, elementos todos ellos indispensables para unificar la expresión colectiva y sustentar un poder nacional y popular que se expresa en dignidad nacional, militancia y entusiasmo. A pesar de ello, la crisis que sacude el mundo se presenta como seria amenaza y hay quiénes creen en la posibilidad del fin del proyecto a través de un giro motivado por la economía global.  

En política no está nada dicho, pero resulta apresurado juzgar sobre intuiciones a un gobierno que sus enemigos jamás han subestimado por su capacidad creativa de recrear nuevas posibilidades. Quizás el kirchnerismo esté retrocediendo, dando algunos pasos atrás, sólo para tomar carrera y consumar esa recurrente costumbre de patear tableros.